miércoles, 29 de mayo de 2013

desigualdad y concentración de la riqueza



La economía, la empresarial, micro para algunos, se basa en un solo principio. Quedarse la porción de la tarta más grande posible. La economía básicamente es una fábrica de riqueza, a través de la producción, consumo etc. y todo lo que conlleva eso que se llama flujo circular de la renta. Todos y sin excepción participan en la creación de riqueza, trabajando, emprendiendo o el estado en su actividad económica directa o indirecta (un sueldo de un funcionario por ejemplo, que se transforma en consumo). A su vez todos y cada uno participa en el reparto de la tarta, de la creación de riqueza global, vía salario, beneficios o impuestos. Cada uno extrae del sistema esa riqueza hacia sí, consumiéndola luego en parte y ahorrándola en otra. La capacidad de ahorro y consumo hace que se produzca una acumulación de riqueza desigual entre los distintos agentes: empresas, familias y estado (y dentro de ellas por su puesto, que no todas las empresas y familias son iguales). 
La característica básica es que el elemento primordial, primigenio, de creación de riqueza es la empresa. Básicamente a través de la plusvalía para los marxistas. Todo el mundo tenía esto claro en la época del boom industrial, con lo que la lucha por tener cada vez más trozo de tarta se basó en controlar aquello que era generador de riqueza, la empresa, la fabrica, para regular lo que se vertía en la economía y lo que se quedaba en propiedad el poseedor de la fuente de riqueza. No se dejaba repartir la tarta desde el inicio. Esto era el capitalismo industrial. Grandes fortunas de finales del SXIX y principios del XX se fundamentaros en la creación de grandes empresas, de su control directo. De aquí la visión de empresario/poseedor e incluso, gestor.

Con el afán de codicia, se ponía trabas a que parte de la riqueza generada se escapase hacia el resto de agentes. Básicamente a través del control de salarios, que muchas veces era de subsistencia, y de la presión hacia los estados para que adoptasen una política liberal basada en la no existencia de impuestos. De esta forma los dos agentes económicos que no controlaban la fuente de la riqueza tenían muy limitado el acceso a la acumulación. El pedazo de tarta que recogían estos agentes no propietarios era lo justo para la subsistencia, y a veces ni eso, con lo que era imposible ahorrar. La situación prolongada en el tiempo dio lugar a enormes diferencias en la posesión de la riqueza. Una pequeña parte de la población tenía una parte muy mayoritaria de la riqueza global y el resto subsistía. 
Con ello se ponían los elementos necesarios para un excelente caldo de cultivo de las revoluciones sociales, típicas del SXX y fueron una de las causas importantes, aunque no la única de las grandes guerras del siglo.
Al final de la segunda gran guerra Europa estaba cansada, harta y……aunque parezca mentira, mucho más igualada. Las fábricas habían ardido, el tejido productivo se había destrozado, las grandes empresas habían desaparecido. Las que mejor aguantaron fueron las pequeñas, las que menos podían perder, así que se regeneró la economía en base a esa igualdad después de un desastre. Los años siguientes a la firma de la paz fueron de gran actividad económica. Se pensó en los trabajadores no sólo como meros inputs empresariales, sino como potenciales compradores, clientes. Se cambió la mentalidad decimonónica respecto al trabajo y la empresa.
Y las personas que habían podido esconder o guardar parte de su gran tarta a salvo después de la gran guerra aprendieron una valiosa lección. Las tensiones hacen que lo puedas perder todo en un momento. Así que se impulsaron varias ideas para no repetir una guerra tan desastrosa en lo económico, plan Marshall, olvidar las costumbres de indemnización a pagar por los vencidos, Comunidades Europeas….

Pero lo más importante que se aprendió es a no ser el titular directo de algo que puede irse al garete. Y se creó el capitalismo financiero, mediante el cual se deja a la clase media que emprenda, son los que asumen el riesgo y el capital financiero presta, financia ese emprendimiento. De esta forma no se es titular, en un momento podemos vender las acciones y desaparecer del país convulso, se gana en coste de oportunidad, ya que hoy puedes invertir en un pueblo de Orense, y cuando se acabe la veta de la mina, venderlo todo e irte a por coltán al centro de áfrica. Todo a un click gracias a internet. Mientras los orensanos estarán tristes, atados a su tierra, el dinero puede viajar miles de kilómetros en un segundo. No sin ningún riesgo, pero si minimizándolo mucho. Nació así el capitalismo financiero y un nuevo proceso de acumulación desigual, esta vez, basado en la velocidad de las acciones económicas, buscar un nuevo trabajo o vender y comprar acciones de otra empresa. Se produce así un proceso de acumulación en pocas manos de nuevo, pero esta vez, los culpables son opacos, detrás de un ordenador, en un despacho, ajeno a la gestión y problemas de la empresa de la que es accionista. Esto es lo que la diferencia de la otra etapa de capitalismo industrial.

Además, el hecho de la increíble velocidad a la que pueden ejecutarse las acciones de compra/venta en todo el mundo, hace disparar la especulación. Se busca la rentabilidad en poco tiempo, no apostar por una industria, no emprender. El gran capital no es emprendedor, es especulador. Esto crea burbujas financieras al run run de una creencia o rumor. Se aleja cada vez más la economía real de la economía financiera. No importa que una empresa tenga beneficios para que suba el precio de las acciones. Importa la creencia del futuro comportamiento de esas acciones para ver reflejado hoy esas creencias en hechos. Se separa economía real de economía financiera en base a una creencia, un posible escenario futuro. La economía se convierte en una cuestión de fe.
Los propietarios del gran capital no cometerán la torpeza de intentar actuar en la economía por ellos mismos. No se arriesgarán a ser los propietarios de los medios de producción, les basta con tener asegurados los frutos. Prestan a cambio de un futuro reparto de la tarta. Aprendieron que los trabajadores son más útiles como consumidores, pero en época de crisis, de menos beneficios, se hace recortar sueldos para mantener la proporcionalidad del reparto.

Todo esto va enfocado a una creciente desigualdad del reparto de la riqueza. En cualquier estadística puede verse que es lo que ha estado pasando en los últimos años, sobre todo desde los años 80, tanto a nivel de los propios países, como la comparación entre países. (Hay un trabajo bastante bueno de UNICEF de agosto de 2012)

Es decir, cada vez los ricos son más ricos y los pobres más pobres. Los poseedores de capital cada vez son menos dueños directos de empresas y optan por préstamos, financiación y, en último caso, acciones. La tensión social puede crecer exponencialmente y el “enemigo” se ve difuso, como cuando se llama al servicio de reclamaciones de telefónica. No es bueno fumar en un polvorín. 

A todas estas, Alemania nos promete prestamos para nuestras empresas, de manera que lo que se produzca aquí revierta allí y lo de allí, allí. Que es otra forma de decir “lo mío para mí y lo demás a repartir”. Sin duda estaremos muy contentos, porque la situación a la que nos ha conducido este sistema hace que se acentué, aún más, el proceso de concentración de la riqueza. Más aún cuando, en época cercana a las elecciones, nos bajen los impuestos, no sin antes haber pagado la deuda, en mano básicamente de bancos españoles, endeudados con bancos extranjeros. De esta manera, cuando pase en vendaval, los bancos alemanes habrán cobrado de España lo que se les debía, se habrán financiado gratis durante 5 o 6 años, y tendrán pignorados los beneficios futuros vía préstamos que tan graciosamente se nos conceden. Y todo esto sin perder la moneda única que beneficia sus exportaciones (y nuestras importaciones, que pagamos con sus préstamos). Todo ello renunciando a una actuación política en la economía al anular la posibilidad de economía monetaria, secuestrada por el BCE, limitando la fiscal y prohibiendo por ley cualquier política anti cíclica. Y ahora voten a quien quieran que ya lo tenemos atado y bien atado. El proceso de concentración sigue en marcha. Todo ha cambiado para que nada cambie, y las políticas sociales comunes europeas o lo mecanismos automáticos de solidaridad entre países en casos de quiebras o dificultades ni están ni se les espera.

Así que buenas noches y buena suerte. Nos vemos en la siguiente explosión.

miércoles, 1 de mayo de 2013

República!!!




¿Es la monarquía un sistema democrático? Yo creo que no. Mi razonamiento se basa en la profunda convicción de que todas las personas son iguales ante la ley. No deberían ser, son. De manera que cualquier ley, disposición, o costumbre que viole este principio ha de ser ilegal, contraria a un estado democrático, ilegítima en definitiva. Si el Rey es el representante del estado español, es el jefe del estado, es parte del estado, pertenece a él, a ese estado democrático donde todos son iguales, pero al que se le reserva de forma hereditaria y en exclusiva la representatividad institucional. No puede ser cualquiera, ha de ser esa familia. Esto sería contrario a eso que llamamos democracia. 
En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.

No hay mecanismos de participación alguno que confiera legitimidad al monarca, como representante del Estado que lo es. No me vale que se diga en la constitución y que ésta ha sido votada por todos. La constitución se aprobó en su momento por unas condiciones concretas, intentando escapar de una dictadura. Y de todas maneras una norma antidemocrática no puede ser legitima, aunque se llame constitución, de la misma manera que no podría ser legitima una norma que, aprobada por mayoría, legalizase la esclavitud, aunque esta legalización se incluyese en la carta magna, porque negaría un principio democrático, el principal, todos SOMOS iguales. Por esto, cualquier tipo de herencia de la representatividad del Estado es antidemocrática y, por tanto, ilegítima.

Hay quien vitorea el papel del Rey en la transición como condición de peso para legitimar la monarquía, sin embargo, igual o más peso en esa transición tuvo Adolfo Suarez y no se instauró como presidente vitalicio. De todas formas, aún reconociéndole sus aportaciones, no debería ser ello una trinchera para defender la monarquía hereditaria, ya que los hijos, y los hijos de los hijos, no han de vivir de lo que hizo el abuelo. Los herederos nada hicieron, nada han hecho, y no se sabe lo que harán. No se merecen ese derecho. Y si los herederos no se lo merecen, la institución, mucho menos.

Otros presentan curriculum. Nadie hay mejor preparado que el Rey (y sus descendientes) para representar al Estado con corrección, garantías y solvencia. Garantías y solvencia que curiosamente no se les exigen a otros representantes del mismo Estado. Para ser presidente del gobierno no hace falta ser economista, abogado, registrador de la propiedad, licenciado o fontanero. Por no hacer falta, no hace falta ni saber leer o escribir. Cualquiera puede serlo si se le vota en unas elecciones. Más concretamente si se le vota al partido que dirige, pero ese es otro cantar. No nos importa que el presidente del gobierno, el que hace las leyes, el que dirige el rumbo del país, sea un perfecto indocumentado, pero para firmar esas leyes, trámite burocrático, es mejor estar preparado. 
Por otra parte, si tan importante es que el rey sea un señor culto, instruido, preparado, lo mejor sería obligarle por ley. Mire usted es rey, pero para seguir siéndolo tiene que tener tres carreras, dos másters, y saber inglés. Pero no, es bueno que sea un tipo instruido, a la par que campechano, pero lo dejamos a su elección eso de formarse. Muy democrático. Le damos un cheque en blanco, haga lo que quiera, y legue a sus hijos el cheque. Todo muy democrático.

La monarquía es pues profundamente antidemocrática, a los políticos se les puede cambiar, al rey no, haga lo que haga, porque además tiene completa inmunidad legal. En un sistema democrático todos somos iguales, para bien o para mal, pero iguales. La monarquía es ser unos más iguales que otros, y eso no es democracia, es esnobismo, poder plantarse ante Francia y decirles que tenemos un rey y tu no. Monarquía es agachar la cabeza ante una familia por ser esa familia. Y yo me niego a agachar la cabeza, prefiero mirar a los ojos y juzgar al que tengo delante. De igual a igual, y que Dios o el Diablo reparta suerte.

martes, 19 de marzo de 2013

Estrategia telefónica

El otro día estaba tranquilamente en casa cuando, de repente, oí como me rompían un cristal de una pedrada. Inmediatamente salí a la calle, dispuesto a arrancarle las orejas al malandrín, pero allí no había nadie. Todo mi cabreo se tuvo que contener, no había nadie a quien echar la culpa. Y sin embargo ahí estaba mi cristal roto. ¿Cómo había sido posible esto?, la calle es larga, no hay bocacalles cerca ni demasiados sitios para esconderse. Había que rendirse a la evidencia, allí no había nadie. Y sin embargo mi cristal estaba roto.
Alguien había adoptado la estrategia telefónica, la de la compañía. Cuando ves que te cobran un recibo de 5.000,00 euros un mes después de darte de baja, o cualquiera de las bofetadas tan habituales de esta (que no únicamente) compañía, sales a la calle y allí no hay nadie. Un contestador es tu única conexión con la empresa que te abofetea, pero irremediablemente sus preguntas, menús y opciones, entran en un bucle infernal copiado sin duda de la casa de la locura de las doce pruebas de Asterix. Así te das cuenta de que allí, realmente, no hay nadie, pero aún te escuece la bofetada en la mejilla, y no asististe a tantas clases de catolicismo (perdón, religión), como para poner la otra mejilla. Además es igual, porque si la pones te vuelven a dar. Así que tú ya has cumplido. Dicho estaba que había que poner la otra mejilla, pero de después nada se dijo, y ya las has puesto todas. Pero sigues sin ver a nadie. Así que entras en auto combustión porque no hay nadie a quien dirigirse para solucionar tu problema o, en su defecto, arrancarle las orejas.
Algo así aplican en su marketing los políticos españoles y mundiales, que entre fronteras las especies aún no se han diferenciado querido Darwin. Resulta que no son responsables, que ellos están ahí de paso. Así, Bauzá en Mallorca dice que no incurre en ninguna incompatibilidad al tener una farmacia y ser presidente de la comunidad autónoma balear. El motivo, él es un cargo representativo sin poderes ejecutivos. Que está para figurar vaya. Esta misma estrategia la esgrimió el señor, con perdón, Matas ante el juez. El es un tipo representativo, de los contratos se encargan los técnicos. Vaya que al señor Matas, y Bauzá se les saca los domingos en las procesiones para figurar, poco más. Por eso no hay nada de raro en que la farmacia del señor Bauzá facturara a la comunidad 7,2 millones en los últimos 8 años.
Pero hay otros momentos estelares en los que de repente, sales a la calle, y no hay nadie. En el PP no queda claro quién fue el que decidió el “finiquito simulado” del señor Bárcenas. Y digo decidió, porque lo único que ha quedado claro es que, técnicamente, lo parió el “equipo jurídico” del PP, así, en brumoso. Pero alguien debía decidir si se hacía así o no. A no ser que los altos cargos de decisión del partido sean también “representativos”, sin poder ejecutivo.

Y el master cum laude de la estrategia telefonica, y aquí le viene que ni pintado, la tiene el instituto Noos. Allí parece ser que todos son figurantes, la infanta, el empalmado, el tesorero, el socio.... Parece que este instituto es un ente con vida propia que se mueve, respira, funciona, sin necesidad de auriga.
Pero también pasa en la economía. Esto ya no es una bofetada, es, directamente una patada continua en los huevos. Y cuando sales, dispuesto a comerte a Dios por una pata, resulta que no hay nadie. No es culpa de nadie, los bancos, regulados por estamentos oficiales, están en quiebra. Están en quiebra porque han dado dinero, crédito, por un valor muy por encima del que la economía era capaz de generar. El crédito concedido es deuda que se ha de pagar con el futuro crecimiento de la economía. Y el dinero concedido no es del banco, es de los ahorradores que depositan su dinero en el. Así que dar más dinero del que la economía es capaz de devolver, es temerario, en principio para el banco, porque no `podrá devolver el dinero depositado en ellos. Los ahorradores e inversores podrían ver como desaparece el dinero con una actuación temeraria de las instituciones bancarias. Pero no pasa nada, tenemos un regulador, el Banco de España, donde hay unos señores muy listos, con muchos estudios, que cobran mucho, que vigilan para que esto no pase, para dar un toque de atención cuando alguien se va de vareta.
Y esto pasa igual en cualquier otro país de la zona euro, no crean. Las cosas buenas en seguida se copian. Así que dormimos tranquilos porque sabemos que, como unos superhombres cualesquiera, hay una legión de señores listos que velan para que los bancos no vivan por encima de las expectativas, y no esa chorradas recurrente de los argumentarios de vivir por encima de las posibilidades. Nadie puede vivir por encima de sus posibilidades, porque es imposible, como su propia palabra indica.
Y de repente notamos un escozor en los huevos. Hay, creo que me han dado una patada. Resulta que sí, que los bancos vivían por encima de sus expectativas, resulta que no, que el regulador no hacía su trabajo.
De repente los bancos se dan cuenta de que no tienen efectivo para respaldar sus depósitos, que lo han prestado y que nadie se lo devuelve. Pero los ahorradores estamos a salvo. Tenemos garantizados 100.000,00 euros por persona y cuenta bancaria pase lo que pase. Huy, otro escozor, otra patada en los huevos, creo que se empiezan a hinchar. Resulta que el gobierno no tiene suficientes recursos para cubrir lo que dice la ley. Encima no puede recurrir a emitir billetes (lo que subiría los precios, pero eso es otra historia). La emisión de billetes la tiene en exclusiva el BCE. Se oponen a emitir más billetes porque subirían los precios de toda la eurozona, y hasta ahí podríamos llegar. Así que nada, no hay dinero para garantizar los 100.000, el banco no tiene dinero por su acelerado plan de créditos y el Banco de España aún está en plena siesta.
No pasa nada, en lugar de quebrar los bancos, los vamos a ayudar a que se recuperen, que hemos hecho números y es más barato. Además el plan es perfecto, `pedimos dinero a la UE, lo inyectamos en los bancos y así ya podemos cubrir los depósitos.
Plan perfecto, ya está, solucionado. Pero, ¿Quién pagará el préstamo que pide el gobierno? Zas!!, esta no la he visto venir. Ya tengo los cojoncillos como melones. Resulta que lo vamos a pagar todos los contribuyentes, pero hay mucho que pagar. Además hemos entrado en crisis, con lo que se recauda menos. Tranquilos, no pasa nada. Ahorraremos. Todo sea por pagar las deudas. Los médicos y profesores han salido últimamente muy respondones, recórteme cuarto y mitad. Oiga, ¿un centro de salud que solo atiende a 100 personas?, menudo disparate, me cierra la tercera parte.  Y que me dice de los funcionarios!!!, en el fondo son los culpables de todo, bájenles el 5%, pero además me sube las horas, me quita las pagas extras, me quita los complementos, me modifica las bajas para no pagar al que se ponga enfermo o tenga que ir a quimioterapia, que si no trabaja no cobra oiga. Y luego nos echamos unas risas al decir que sólo les hemos quitado el 5%. Y si lo que queremos es dinero rápido, pues vendemos, quiero decir, privatizamos y ya está. Hágame una lista de lo que tenemos y empiece a vender lo más caro, que tenemos urgencia.
Y con tanto pim pam pum, uno ya está en el suelo retorcido de dolor, con hemorragia testicular. Pero esperad a que me reponga y veréis.
Después de un rato de profundos suspiros y alguna que otra lagrimita, el dolor da una tregua y salgo a la calle. Y allí me encuentro un señor que no conozco de nada. Dice que se llama troika. Muy serio, con traje y educadamente, me informa que lo siente mucho, que no hay otra manera, que lo hace por mi bien. Yo, como aún noto el escozor en mis partes, pues no me lo acabo de creer, pero detrás de este señor alcanzo a ver a mi presidente de gobierno, que sin decir nada, me mira con sonrisa beatífica sin dejar de asentir, como dando la razón al señor del traje. Por un momento, aún más atrás me pareció ver a una señora teutona encañonando por la espalda a mi presidente, pero no estoy muy seguro.
El dolor me puede, ya no sé qué pensar. Estoy demasiado ocupado intentando avanzar con este terrible dolor testicular como para poder pensar en la imagen que veo, así que me doy media vuelta y me voy. La tradición cristiana dice que hay que perdonar, y nos han inculcado que la violencia es mala. Pero el dolor es ya insoportable.
Enchufo la tele, a ver que dan. Salen las noticias. En Chipre no han tenido bastante, así que directamente, les han dicho a los depositantes de los bancos que donde tenían 10, ahora tendrán 8, para que cuadren las cuentas. Veo en la tele a los Chipriotas retorciéndose de dolor, esta vez la patada la han dado con puntera de acero, que duele más. Dicen que eso no va a pasar aquí, claro que lo dicen los mismos que decían que hasta 100.000 euros nuestro dinero estaba asegurado…
No sé porqué, me ha venido a la mente una clase de historia de EGB. Hablaban de una cosa que se llamó revolución francesa. Y se hablaba de ella como la cuna de la libertad, de los derechos del hombre, del nacimiento de los estados modernos. Y recuerdo que se trató de unos señores con los cojones hinchados de tanto pateo absolutista, de tantos abusos, de tanta desigualdad, de tanto esquilme general, se levantaron, fueron a la casa del señor pateador y le dijeron, hasta aquí hemos llegado, a lo que el monarca les respondió, “por Dios, no perdamos la cabeza”. Fue una muy desafortunada respuesta.
Y con violencia, con desmanes, con abusos, con sangre, fue como nació la libertad, las naciones tal y como las conocemos hoy, el derecho universal, el cambio. Pero se sabía quién era el enemigo, o cuanto menos el responsable.
Pero hoy, si salimos, pareceremos figurantes de The walking dead. Caminando sin rumbo, protestando, o en su defecto emitiendo gruñidos, con las manos en las partes nobles, intentando así paliar el dolor, vagando sin rumbo fijo. Al fin y al cabo, no hay otra salida, no hay más remedio, es lo que hay que hacer si o si. ¿Y responsables?, bueno, hay una legión de representantes florero sin poder ejecutivo, así que como mucho le redireccionan a uno a un infernal bucle de teleoperadoras pregrabadas.
Mientras, tipos como Bárcenas, se sientan en un hotel a los pies de los Alpes a ver el espectáculo. Suiza no está en el euro, no hay problema de quita de los bancos aquí.
Y yo ya empiezo a cagar blando y no enterarme de una mierda, como cantaba Lichis. Y me están entrando unas ganas locas de decir, hasta aquí hemos llegado. Y si no puedo distinguir entre quienes son los culpables y los que no, nos los llevamos a todos por delante y que Dios y el Diablo se los repartan, o eso o dan un paso adelante y dicen oiga, que yo no figuraba, que yo decidía, que era mi trabajo, que cobraba por ello. Yo soy el responsable y voy a asumir las pérdidas.  Como por ejemplo, los bancos alemanes que prestaron a los españoles para que pudiesen seguir prestando por encima de las expectativas. Los mismos bancos a los que va en realidad dirigido el dinero del rescate bancario, los mismos que no han asumido ni un céntimo de quita de sus préstamos pendientes de cobro, los que no quieren que les den pataditas en los testiculitos mientras ven retorcerse al resto, chipriotas incluidos.

Pero me dicen que esté tranquilo, que como Grecia, Chipre no es España. Y la verdad es que lo que a mi me preocupa realmente es que la troika sí es la troika, y Merkel sí es Merkel, y la UE sí es la UE, y el BCE sí es el BCE. Y me preocupa que todo esto sea el nexo común entre Grecia, Chipre y España.... 

Por cierto, no quiero desaprovechar la ocasion para pegar esto de una pagina que encontré por ahí:
" el Eurosistema contribuye al correcto funcionamiento de las políticas adoptadas por las autoridades competentes, en lo que se refiere a la supervisión prudencial de las entidades de crédito y a la estabilidad del sistema financiero."

Es de la pagina oficial del BCE, resulta que sí, que tenian obligación de supervisar el sistema financiero y su estabilildad. En Chipre también.


miércoles, 13 de marzo de 2013

hipocritas!!

Esta pena de cosa inventada llamada país nunca dejará de sorprenderme. Y digo inventada porque los países son un invento que se sacaron de la manga unos señores con poder para acordar con otros señores con poder, que parte de terreno podía exprimir cada uno en exclusiva, habitantes incluidos. No fue más que un acuerdo comercial, un reparto de la tarta. Este acuerdo comercial se fue configurando a base de tortas, sangre y algún plan estratégico vía matrimonial. Después se inventó eso del patriotismo, que básicamente se trata de loar a tu amo sobre los demás, estar orgulloso de la bota que te aplasta la cara.
Pero eso no era lo que tocaba hoy, decía que esta pena de país no dejará nunca de sorprenderme, y realmente espero que siga así y un día me acabe de sorprender, pero en positivo, por variar algo.
Anda revuelto el patio político a raíz de Ponferrada, donde un trásfuga condenado por acoso sexual ha propiciado el cambio en la alcaldía. Andan unos rasgándose las camisas con el pero esto que quiere decir. Escandalizados de la poca moral del vecino de bancada al utilizar dicho excremento social para hacerse con el poder. Le afean el comportamiento de tan reprobable apoyo. Lo peor de lo peor vaya, peor incluso que evadir dinero a Suiza, donde va usted a parar.

Andan en el otro lado compungidos, tristes, apenados. Así que entonan el megahit del año, perdón nos hemos equivocado, no volverá a ocurrir. Se enfadan, les entra un ataque de honradez a última hora y fulminan al nuevo alcalde sin escrúpulos ni entrañas, lo dejan sólo con el malote trásfuga para que no les salpique.

Y andan los patriotas de sus barrios, defendiendo a sus amos. Que si mira que vergüenza, que si no, que los hemos expulsado, que si habíais dado el visto bueno previamente, que si no es verdad, que los detalles concretos no se sabían en Ferraz…en fin esas gilipolleces que quedan bien en los debates de salsa rosa de la política.

Y unos y otros, los más y los menos, los que se creen con toda la razón y los que creen que el resto no la tiene podrían hacer un concurso de hipocresía y quedaban todos campeones.

Resulta que es legal que un señor condenado por acoso sexual se presente a unas elecciones cuando termine el proceso de inhabilitación. Igualmente legal que el que se presente un señor que ha vaciado las arcas públicas en cuanto supere el mismo periodo.
Es legal que ese señor adquiera su silla de consejero/diputado/alcalde/senador/presidente de la Generalitat, si sus sufridos patriotas le votan, aunque haya quedado demostrado que fue mala persona, o no hubiese pagado unos trajecitos. Si se le vuelve a votar, es legal.

Es legal que un señor que ha sido votado por un partido cambie de bando a mitad de juego, que se lo pregunten a Tamayo en Madrid. Correctísimo legalmente.

Ahora bien, los señores que hacen esas leyes, los responsables de legislar, los que con sus actos u omisiones hacen que todo esto sea posible, ahora van y dicen que no, que queda mal. Unos afean a otros y otros agachan la cabeza, respiran hondo, convocan a la prensa y….lo siento mucho, nos hemos equivocado no volverá a suceder.

La única manera que conozco en la que no pueda volver a suceder es diciendo que ante la especial confianza que ha de tener el pueblo en sus representantes, los condenados por estos u otros motivos no podrán presentarse jamás a un cargo electo. Se legisla y punto.

Ahora, si lo que queremos es ser hipócritas, podemos ir más allá de la inacción, podemos legislar, cargarnos derechos, que se yo, con una reforma laboral por ejemplo, y luego aparecer para decirle a una gran empresa que aplique la reforma laboral con “sensibilidad”.
Lo dicho, un país de hipócritas, demasiado ocupado en ser patriotas de su banda, para pensar más allá, para dejar de ser siervos. Al fin y al cabo, una pena de país.

lunes, 4 de marzo de 2013

Anto todo, consecuentes

El excelentisimo señor ministro de interior, Fernandez Diaz ha soltado la penultima bomba de humo del PP, los matrimonios son para perpetuar la especie y no hay que proteger del mismo modo, por este motivo, a matrimonios homosexuales y matrimonios "naturales".

Vamos ha hacer que nos caemos, que entramos al trapo, que por un momento, nos olvidamos de Bárcenas, de su finiquito simulado, de los globos de Ana Mato, de los Jaguars que se encuentra en el garaje de forma sorpresiva su marido, de los sobres que corren por génova.....si, ya, mucho que olvidar, pero vamos a caer.

Ante todo, a este hombre le está cayendo encima de todo cuando tiene razón. Viendo que la especie humana está retrocediendo en número en todo el mundo, el hombre anda preocupado ante el inminente peligro de extinción.

Por ello se entiende que a los matrimonios se les exija el deber de perpetuar la especie. No se puede tratar igual a un matrimonio homosexual que es una via muerta genética. Los poderes publicos han de legislar antes de que nos alcance el desastre, el apocalipsis humano.

Por ello, el señor ministro deberia ir un poco más lejos. Las mujeres no fértiles´por cualquier problema médico, deberian tener vetado el matrimonio. Si el matrimonio tiene como última misión la procreación, estas mujeres no son aptas. Antes del matrimonio, la iglesia deberia pedir un estudio médico de fertilidad. Los recursos son escasos y hay que aprovecharlos. De la misma manera, ha de ser causa justificada de divorcio la llegada de la menopausia. Se podrá legislar aquello de cambiar una de 40 por dos de 20. Al fin y al cabo, la vida reproductiva del hombre es mayor, y el matrimonio de una mujer infertil es igual de útil que una nevera en el polo.

La iglesia es otra de las instituciones que hay que cambiar. Los curas y monjas son recursos desaprovechados en aras de la reproducción de la especie. Si todos nos hacemos religiosos, la especie se acaba en 40 años. Una vez al mes, las monjas visitarán a los curas para celebrar la perpetuación de la especie. Una semana antes se realizarán reuniones de TupperSex en los conventos de clausura, por aquello de favorecer el ambiente.

Se darán premios de fertilidad a las mujeres que más hijos tengan, para reconocerles su esfuerzo para con todos nosotros.

Todas estas medidas se harán para favorecer el matrimonio "natural", porque "matrimonio" es de lo más "natural", en contra de esa depravación inútil del matrimonio homosexual. Porque ante todo, hay que ser coherente.

Y así, por un momento, nos hemos olvidado de toda la porqueria que va arrastrando el PP por las esquinas, nos hemos olvidado de que no hay nada natural (y aquí recomiendo encarecidamente un magnífico libro "no es natural" de Josep Vicent Marques), nos hemos olvidado que la religión es algo particular, que el estado es laico y que deben caber todas las religiones en ese estado. Nos olvidamos que la moral privada, es privada, que la obligación de convivir es una opción personal e intrasferible de cada uno, y que dejar vivir al aire de cada cual ha de ser público y general. Que existan matrimonios homosexuales no afecta a los demás matrimonios heterosexuales o "naturales", más allá de la envidia, y después de todo, las últimas estadísticas nos tranquilizan en cuanto a la futura extinción de la especie.

Pero como cortina de humo, no tiene precio. Ahora a por la siguiente, que hay mucho que tapar.